Este año no te vas de viaje…

te vienes de aventura a Marruecos

Vente conmigo y descubre lo intenso y maravilloso que es conocer nuevos
mundos. Este viaje de autor lo he diseñado para que descubras el verdadero significado de viajar. Arrancaremos desde las laberínticas y bulliciosas calles de la medina de Marrakech, donde, te lo aseguro, vibraremos juntos.

Soy Monty, ¿Me acompañas?

Viajando con Monty, tu mejor historia.

Viajes de autor

Una aventura que nunca dejarás de contar

Si sabes que viajar es más que sólo visitar museos y hacer largas colas, seguir un itinerario apretado y tu único descubrimiento es el croissant del desayuno, es momento de vivir una experiencia en Marruecos que se quede contigo para siempre.

Prepárate para una experiencia inolvidable. Viajaremos al país magrebí y coronaremos el Gran Atlas, por el imponente alto de Tichka, a 2.260 metros de altitud. Desde aquí creerás estar en otro país al admirar, a tus pies, unos inmensos e infinitos valles verdes.

Hola, soy Monty

así me llaman mis amigos

Lo que me mueve es romper la rutina, vivir experiencias que se quedan en la piel. Como aquella vez que descendí el Gran Atlas hacia Ouarzarzate, el Hollywood marroquí, y llegué a la casba de Ait Ben Haddou, ¡creía estar en medio de una película! No te exagero lo más mínimo: lo vivirás en primera persona.

Durante años trabajé como periodista del motor, e incluso escribí un libro de viajes, eso me dio la oportunidad de recorrer parte de América, Europa y África.

Uno de estos intensos periplos me llevó a Marruecos y simplemente me enganchó. Es un país que tiene algo distinto, único y al que siempre regreso para volver a conectar con lo esencial.

Esta experiencia que te propongo está pensada para que vivas algo que te marque y que te transforme. Para que cuando vuelvas a casa sientas que ha pasado algo importante en tu vida.

Porque hay muchos viajes que se olvidan, pero este a Marruecos te va a acompañar durante toda tu existencia.

Viajamos entre amigos

Viajamos a Marruecos con calma, con curiosidad, con espacio para detenerse en el aquí y ahora y para cambiar de rumbo, respiramos.

Viajamos en grupo reducido: máximo 12 personas, mínimo 6.
Esto no es casualidad, es parte esencial de la experiencia.
Porque cuando el grupo es pequeño, todo cambia.

En un grupo así, puedes conectar de verdad con las personas que te rodean, compartir silencios, descubrimientos, risas…
Y también tener tus momentos íntimos sin sentirte perdido entre la multitud.
¿Quieres escuchar el silencio? Quédate a solas en una de las dunas de Merzouga, quizá te asuste o quizá llores de felicidad. Aquí cada uno siente diferente…

No corremos. Exploramos.
No seguimos un guion. Vivimos la historia.

Así se viaja cuando lo importante no es sólo llegar, sino cómo y con quién lo haces.

Aquí no se viene a ver,

se viene a vivir

Viajar a Marruecos es la puerta para conocer parte de África y la cultura árabe desde dentro: su gastronomía, su arquitectura, sus costumbres y su gente. Y sus mercados, como el de Rissani, bullicioso pero pequeño, accesible, donde verás todo tipo de productos, mejunges, pócimas y coloridas especias para salpimentar tu vida…

Un país que combina perfectamente los caminos polvorientos del desierto con el silencio profundo bajo un cielo estrellado; calles vibrantes y bulliciosas y una arquitectura única. Un viaje por tierras inhóspitas y, al mismo tiempo,
profundamente humanas.

Marruecos tiene esa magia que te confronta con lo esencial. Un país variopinto que tiene, en las Gargantas del Todra y el Dades, su particular cañón del Colorado donde te quedarás boquiabierto.

Una cultura que, lejos de ser peligrosa, te abraza y libera de clichés impuestos. Que te invita a dejar atrás prejuicios y abrir los ojos y el alma.
Rutas nómadas, cultura bereber, comidas sin prisa y, sobre todo, sin postureo.

«Llevaba años viajando a Marruecos, pero vivirlo junto a Monty fue otra historia. Me uní a él como copiloto en una caravana de vehículos todoterreno junto a un grupo de viajeros chilenos. Atravesar las dunas, aprender a sortear sus trampas, llegar exhaustos pero felices cada día… Fue una aventura intensa y transformadora. Monty transmite seguridad y pasión al volante. Una experiencia que repetiría sin dudarlo.»

José

Itinerario; Viaja a Marruecos

Día 1 – De Marrakech al inicio del Valle del Draa

Empezamos fuerte: cruzamos el Alto Atlas por la carretera más alta del país, visitamos la Casba de Telouet o del Glaoui,  y nos sumergimos en la Ruta de las Mil Casbas. Ouarzazate —el Hollywood marroquí— nos abre las puertas del sur antes de llegar a Agdz. Un pueblo escondido al abrigo de un oasis, que nos dará la bienvenida al palmeral más largo del mundo con casi 200 km de recorrido.

🛏 Noche en: Hara Oasis Agdz

Día 2 – Hacia el Sahara: ruta de las caravanas y dunas infinitas

Día de caminos de tierra, pueblos de adobe, grabados rupestres y horizontes de otro planeta. Al caer el sol… aparecen las primeras dunas del inmenso desierto del Sahara. Y se hace el silencio, la calma y una tranquilidad que nos hace sentirnos muy bien. Dormimos en un pintoresco y cómodo campamento, bajo el cielo más puro que hayas visto. El fuego y la música ponen la guinda a un intenso día.

🔥 Té, fuego, silencio y estrellas.

🛏 Noche en: Jaimas Madu, Merzouga

Día 3 – Ritmos bereberes y descanso en un oasis

Hoy vamos tranquilos. Amanecemos en un mar de dunas y retomamos fuerzas con un tradicional y copioso desayuno marroquí. Visitamos el cercano “Pueblo de los Negros” donde sentir los ritmos de la música tradicional africana. Visitamos el mercado de Rissani, famoso por tranquilidad y sus especias y brebajes. Y descanso total en un magnífico hotel con alberca para mimar cuerpo y alma.

🛏 Noche en: Xaluca, Erfoud

Día 4 – Las Gargantas del Todra al pie del Atlas

Visitamos las khettaras, milenarios canales de agua subterráneos, obra hidráulica que conecta acuíferos con otros lugares en superficie y que, a diferencia de los embalses, impide que el preciado agua se evapore. El Museo de los Oasis, también visita interesante, sirve para admirar un tipo de vida ancestral. Y seguimos por las imponentes Gargantas del Todra: un cañón rocoso que te deja sin palabras.

🛏 Noche en: Dar Rihana, Boumalne Dades

Día 5 – Valle de las Rosas y regreso a Marrakech

Nos despedimos del profundo y enigmático sur del país atravesando un vergel inesperado al pie del Atlas: el Valle de las Rosas, donde se cultivan inmensos campos de una flor cuyo aroma resulta, en temporada, embriagador. A lo lejos, las majestuosas montañas se despiden para, al final del día, retornar a la bulliciosa e imponente Marrakech, que vuelve a recibirnos con su encantador caos.

🛏 Noche en: Hotel en Marrakech (por definir)

Días 6 y 7 – El embrujo de Marrakech

Durante dos días nos perdemos, de manera literal, por la laberíntica medina o ciudad vieja de la ciudad. Son momentos para volver a una realidad muy diferente. Para visitar pintorescos zocos o mercados, palacios, terrazas, jardines y un largo etcétera. Dos días para probar lo que no conocías y comprar lo inimaginable. Para sentir el ritmo de una ciudad que no se parece a ninguna otra en el mundo.

🛏 Noche en: Hotel en Marrakech (por definir)

Día 8 – Regreso a casa

Amaneces con el recuerdo de la magia de la mundialmente famosa plaza Jamaa el Fna, un hervidero de gente y pluriactividad al que cuesta un poco acostumbrarse, un auténtico teatro al aire libre gratuito del que cuesta olvidarse. Hoy volvemos al aeropuerto destino España pero ya no eres el mismo. En ti hay grabado a fuego emociones, imágenes y numerosas historias que querrás contar.

¿Necesito visado para entrar en Marruecos?

Si eres ciudadano de la Unión Europea, Estados Unidos o la mayoría de países de América Latina, no necesitas visado para estancias de hasta 90 días. Solo necesitas un pasaporte en vigor con una validez mínima de 6 meses. ¡Más sencillo imposible!

¿Qué ropa debo llevar?

Depende de la época del año y las zonas que visitemos. Siempre recomiendo ropa cómoda, ligera para el día y algo de abrigo para las noches, sobre todo en el desierto o en las montañas del Atlas. Y, muy importante: respeto por la cultura local, usando prendas que cubran hombros y rodillas en lugares tradicionales.

¿Qué moneda se usa en Marruecos? ¿Cómo puedo pagar?

La moneda es el dirham marroquí (MAD). Es fácil cambiar euros o dólares en bancos o casas de cambio, y en las grandes ciudades se aceptan tarjetas en hoteles, restaurantes y tiendas. Aun así, para zocos, pueblos y compras pequeñas, llevar algo de efectivo es imprescindible. Nosotros te asesoraremos en todo momento para que no tengas imprevistos.

¿Qué tipo de alojamiento tendremos?

Buscamos que vivas Marruecos de forma auténtica y acogedora. Dormirás en riads (casas tradicionales con patio interior) llenos de encanto, en campamentos de lujo en el desierto bajo las estrellas, y en pequeños hoteles locales que reflejan la esencia del país. Cada estancia será parte del viaje, no solo un lugar donde dormir.

¿Es Marruecos un destino solo para aventureros?

¡En absoluto! Marruecos se adapta a ti: si quieres aventura, el desierto y las montañas te esperan. Pero si prefieres viajar con calma, también encontrarás ciudades vibrantes, alojamientos boutique, rutas gastronómicas y rincones de pura tranquilidad. Marruecos es para soñadores de todos los ritmos.

¿Cómo nos movemos durante el viaje?

Viajarás cómodo y seguro. Nos desplazamos en vehículos privados con chófer de confianza, perfectamente climatizados. Olvídate de preocupaciones: tu única misión será mirar por la ventanilla y dejarte maravillar por los paisajes que parecen de otro planeta.

¿Qué tal es la comida marroquí? ¿Se adapta a todos los gustos?

La gastronomía marroquí es una fiesta para los sentidos: tajines, cuscús, harira, dulces de miel y especias sutiles. Siempre ofrecemos opciones vegetarianas, veganas y adaptaciones a intolerancias. Viajar por Marruecos también es viajar con el paladar, y prometo que querrás repetir.

¿Te apuntas a vivir una semana que puede cambiarte la mirada?

Solo hay 12 plazas.
Y si has leído hasta aquí… ya sabes por qué.

Porque algo dentro de ti está pidiendo esto.
Un viaje con sentido. Una pausa real. Un cambio de ritmo.
No lo pospongas más.

Hablemos.
Agendemos una llamada y te cuento todo lo que necesitas saber.
Sin presiones. Solo para que descubras si este es tu momento.

La aventura ya empezó.
Ahora solo falta que decidas vivirla.